La higiene de las manos, un gesto que salva vidas

Cada año mueren 16 millones de pacientes a causa de las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria.

07/02/2026

La higiene de manos, practicada en los momentos oportunos, salva vidas. La OMS centra su campaña de higiene de manos en la prevención de las infecciones asociadas a la atención sanitaria, recordando el papel fundamental que desempeña la higiene de manos en la protección de vidas en el entorno médico y hospitalario. ¿Por qué es esencial la higiene de manos? Según la OMS, las infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS) afectan a cientos de millones de pacientes en todo el mundo cada año. En esta era de resistencia a los antimicrobianos, la higiene de manos es uno de los métodos más eficaces y rentables para reducir el número de estas infecciones. La OMS estima que una mejor práctica de la higiene de manos podría reducir la transmisión de patógenos en un 50 % o más, y salvar entre 5 y 8 millones de vidas. La transmisión de las infecciones Estas infecciones, a veces graves — como la sepsis (infección generalizada) — provocan prolongaciones de la estancia en centros sanitarios, costes importantes para los pacientes y sus familias, y para los sistemas de salud. También son responsables de un gran número de muertes. La transmisión de una infección se produce mediante el contacto con el paciente o con los objetos inanimados de su entorno inmediato. Los microorganismos pueden sobrevivir durante varios minutos en las manos. Sin un lavado adecuado, la contaminación se transmite a otra persona o a su entorno. ¿Cómo lavarse las manos correctamente? El lavado de manos debe realizarse con una solución hidroalcohólica cuando las manos no estén visiblemente sucias. Si las manos están visiblemente sucias, se necesitan entre 40 y 60 segundos para lavar correctamente el dorso y la palma de las manos, los dedos y las uñas. Momentos clave para el personal sanitario El personal sanitario debe aplicar las buenas prácticas de higiene de manos:

  • Antes y después del contacto directo con un paciente
  • Después de quitarse los guantes
  • Antes de cualquier procedimiento médico
  • Después de cualquier contacto con fluidos biológicos, excreciones, mucosas o piel lesionada
  • Al pasar de una zona contaminada a una zona limpia
  • Después de tocar el entorno del paciente
Responsabilidad de todos Cada uno puede contribuir a reducir la transmisión de infecciones: practicando la higiene de manos antes y después de visitar a un familiar hospitalizado, limpiándose las manos después de toser o estornudar, después de tocarse los ojos, la nariz o la boca, después de ir al baño y antes y después de las comidas. En general, la higiene de manos en el entorno hospitalario puede tener un impacto real en la calidad de la atención prestada.

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